Soy Ana, médium, terapeuta y canal de Dios.
Raíces:
Desde niña me sentí como la oveja negra, como si no encajara en ningún lugar. Era muy sensible y vivía las emociones con una intensidad que muchas veces sentía que los demás no comprendían. Nunca encontré demasiada validación para esa sensibilidad y, a medida que fui creciendo, ese rechazo se intensificó. Aprendí a esconder esa parte de mí y a moldearme al mundo para sentir que pertenecía. Me protegía intentando ser otra persona, para que nadie pudiera acceder a esa parte sensible de mí ni hacerme sentir pequeña o frágil.
Sobre el camino que he recorrido:
Atravesé un año muy difícil en el que estuve muy enferma y llegué a perder gran parte de mi libertad de movimiento. En aquellos momentos, a pesar de no encontrar las respuestas que necesitaba, descubrí una fuerza diferente dentro de mí. Comencé un camino de transformación a través de un estilo de vida más natural y ancestral, entendiendo la salud de una manera integral: mente, cuerpo y alma.En esa transformación conocí a Dios y encontré aquello que durante tanto tiempo le había faltado a mi alma para experimentar una verdadera felicidad: la fe, el amor y una conexión profunda con algo más grande que yo.De ese proceso nació un gran propósito: acompañar a otras personas que también han atravesado momentos difíciles y recordarles que siempre puede existir una nueva esperanza.Durante ese camino de autodescubrimiento, mi sensibilidad mediúmnica se abrió profundamente. Comencé a percibir, escuchar y ver realidades que hasta entonces habían permanecido ocultas para mí. Aunque al principio estuvo acompañado de miedo, aquella experiencia terminó convirtiéndose en una pieza fundamental para comprenderme, encontrarme y acercarme todavía más a Dios.
¿Quién soy actualmente?
Actualmente vivo una vida dedicada a seguir a Dios y a llevar Su Palabra a mi propia vida, procurando vivir desde la fe y no únicamente desde mi propio razonamiento. Afronto las dificultades con la certeza de que Él me acompaña y abre caminos incluso cuando yo solo veo puertas cerradas.Hoy acompaño y formo a personas en el camino de la mediumnidad, desde la intención de que puedan descubrir su propia fuerza, conocerse profundamente y encontrar su camino.También comparto la Palabra de Dios allá donde siento que Él me lleva, con el propósito de transmitir un mensaje de esperanza, amor y transformación a todas aquellas personas que necesiten volver a encontrar su camino.
Mis principios:
Vivo desde la fe en Dios, el amor, la compasión, la autenticidad, el discernimiento y la humildad. Creo en el respeto por el camino de cada persona, en la responsabilidad sobre nuestras propias decisiones y en la transformación interior como camino de crecimiento y encuentro con Dios.Mi propósito es acompañar sin imponer, ofreciendo herramientas para que cada persona pueda conocerse, encontrar su fuerza y descubrir su propio camino.
Raíces:
Desde niña me sentí como la oveja negra, como si no encajara en ningún lugar. Era muy sensible y vivía las emociones con una intensidad que muchas veces sentía que los demás no comprendían. Nunca encontré demasiada validación para esa sensibilidad y, a medida que fui creciendo, ese rechazo se intensificó. Aprendí a esconder esa parte de mí y a moldearme al mundo para sentir que pertenecía. Me protegía intentando ser otra persona, para que nadie pudiera acceder a esa parte sensible de mí ni hacerme sentir pequeña o frágil.
Sobre el camino que he recorrido:
Atravesé un año muy difícil en el que estuve muy enferma y llegué a perder gran parte de mi libertad de movimiento. En aquellos momentos, a pesar de no encontrar las respuestas que necesitaba, descubrí una fuerza diferente dentro de mí. Comencé un camino de transformación a través de un estilo de vida más natural y ancestral, entendiendo la salud de una manera integral: mente, cuerpo y alma.En esa transformación conocí a Dios y encontré aquello que durante tanto tiempo le había faltado a mi alma para experimentar una verdadera felicidad: la fe, el amor y una conexión profunda con algo más grande que yo.De ese proceso nació un gran propósito: acompañar a otras personas que también han atravesado momentos difíciles y recordarles que siempre puede existir una nueva esperanza.Durante ese camino de autodescubrimiento, mi sensibilidad mediúmnica se abrió profundamente. Comencé a percibir, escuchar y ver realidades que hasta entonces habían permanecido ocultas para mí. Aunque al principio estuvo acompañado de miedo, aquella experiencia terminó convirtiéndose en una pieza fundamental para comprenderme, encontrarme y acercarme todavía más a Dios.
¿Quién soy actualmente?
Actualmente vivo una vida dedicada a seguir a Dios y a llevar Su Palabra a mi propia vida, procurando vivir desde la fe y no únicamente desde mi propio razonamiento. Afronto las dificultades con la certeza de que Él me acompaña y abre caminos incluso cuando yo solo veo puertas cerradas.Hoy acompaño y formo a personas en el camino de la mediumnidad, desde la intención de que puedan descubrir su propia fuerza, conocerse profundamente y encontrar su camino.También comparto la Palabra de Dios allá donde siento que Él me lleva, con el propósito de transmitir un mensaje de esperanza, amor y transformación a todas aquellas personas que necesiten volver a encontrar su camino.
Mis principios:
Vivo desde la fe en Dios, el amor, la compasión, la autenticidad, el discernimiento y la humildad. Creo en el respeto por el camino de cada persona, en la responsabilidad sobre nuestras propias decisiones y en la transformación interior como camino de crecimiento y encuentro con Dios. Mi propósito es acompañar sin imponer, ofreciendo herramientas para que cada persona pueda conocerse, encontrar su fuerza y descubrir su propio camino.